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Mostrando las entradas etiquetadas como Luis García Montero

Die (noch nicht) Heimkehr

Hacer una maleta no es elegir lo que se mete dentro, sino lo que se deja fuera, no es la ropa que llevamos la que importa, sino la que no podemos llevar, la que queda encima de la cama porque resulta imposible hacer otro hueco (uno más después de los que ya hemos tapado) para esa camisa, para ese pantalón que nos gusta pero que parece innecesario que llevemos, para esa camisa que querríamos ponernos el sábado por la noche pero que será demasiado fresca para el tiempo que, previsiblemente, hará. Y si es difícil hacer una maleta para una semana, más lo es para un año, no por la ropa, que en este caso deja casi de pensarse lo que sí y lo que no, sino por todo lo demás, especialmente los libros, porque pesan, pero, a veces, son necesarios. Miro a la estantería de cuatro huecos que hay en la habitación y no veo lo que busco, no está la poesía a la que se vuelve a cada poco, no González, ni García Montero, ni Benedetti, ni Hierro, nada: un diccionario, una gramática, un libro de ejercicios, ...

Homenaje

Homenaje Algunas pocas cosas te rodean ahora. Tal vez te creas inmortal esta noche de mundo, cuando tu cuerpo no se dedide aún a creer en la historia, y me miras triste, - cinco años ya vigilándome muda - desde la seriedad y la fotografía. (Aquella noche eras la sombra hermosa de la vida. Recordarás el gesto indeciso de tu boca cuando te sorprendieron, la tímida sonrisa que he amado tantas noches y que ahora me espanta. No sé si fue el alcohol lo que te hizo bella, si suponía el tiempo la herida que tus labios le hicieron al champagne, cuando sólo pedías la pasión de una tregua. Precisamente entonces te traicionó el futuro, y ya no fue fugaz lo que ahora me insiste y me interroga, como si tú supieras que yo iba a estar insomne muchas años después careciendo ante ti de todos los recursos). Te recuerdan algunos protegiendo tus piernas al impudor del viento; pero yo deseo tus labios de papel, el rubio corazón que cuelga en las paredes y que nunca entendió muy bien lo del suicidio. Aquí no...