Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como momentos captados

Coronavirus XII: la calle y los vecinos

Desde hace unos días soy el único habitante de esta casa. Es extraño estar en un piso tan grande y tan vacío en el centro de Sevilla. Ni siquiera tengo la sensación de estar en Sevilla estos días, con este silencio y esta lluvia. A lo largo de la mañana y, sobre todo, de la tarde, me siento junto al balconcino que hay en el salón y saco los pies descalzos al sol. Me siento ahí a leer y a dejar pasar el tiempo. El confinamiento me está sirviendo, supongo, sobre todo para ordenar mi vida conmigo mismo. Si soy sincero, mi día a día no ha cambiado sustancialmente. Es verdad que echo de menos pasear, pero igualmente me paso las horas delante de los libros y del ordenador, auque antes lo hacía en el despacho.  Cuando dan las ocho y escucho que los vecinos se asoman a aplaudir, lo único que tengo que hacer es levantar el culo del sillón y ya estoy ahí con los pocos vecinos que somos en esta calle estrecha. Realmente no he entablado conversaciones extensas con ninguno de ellos, solame...

Cuatro meses después

Hace algo más de cuatro meses que llegué a Freiburg im Breisgau (Friburgo de Brisgovia dicen que se dice) una de las ciudades más ecológicas de Europa y la que disfruta de más horas de sol al año en Alemania. Sorprendentemente, esta ciudad rodeada de árboles, bosque y nieve en estas fechas, ofrece a quienes la habitamos unas pocas de horas de sol cada pocos días. Nada que ver con Bremen, donde el sol no se dejaba ver en meses completos y el cielo estaba cubierto de un gris de silencio y vacío al que había que acostumbrarse con tiempo y paciencia. Ahora esta luz me parece casi artificial, impropia de este país y, en cierto modo, echo de menos las nubes oscuras y las noches largas de la pequeña ciudad hanseática. Siempre he sido, contrariamente a lo que se esperaría de alguien de mi latitud, bastante más nocturno: he preferido leer y trabajar de noche, escribir y vivir de noche, dormir largamente las mañanas, con la luz entrando entre las cortinas, escuchando la vida ahí afuera, mientra...

Amanece

Hace ya tiempo que me siento atraído por este lugar, por estas tierras. El nombre ayuda, supongo, tan lejana y cercana a la vez, se me antoja un hogar al que se regresa y se desconoce, pero te acoge, como esos paseos por las calles del pueblo en algún verano después de meses sin pisarlas. Nuestras huellas están ahí, pero nuestros pies no son los mismos, han crecido, visten otros zapatos. El olor te dice que estás en casa, pero esas puertas, esas tiendas, esos bares no estaban ahí antes. Algo así siento en este lugar, como si ya lo conociera de antes, como si no pudiera sorprenderme, como si hubiera visitado cientos de veces sus pueblos de piedra y sus calles, sus montañas y sus ríos. Y, sin embargo, es la tercera vez en mi vida que estoy en este norte, tan lejos de ese sur que todavía llevo dentro. Me despierta un gallo tempranero, con los primeros rayos de sol, y cierro los ojos. No hay prisas en este lugar, no hay agujas ni segundos, todo el tiempo es eterno, nada avanza más que c...

Hora de estudio II

Poco a poco va yéndose la gente, antes no había sitio en las mesas. Todas estaban completamente ocupadas, ahora ya quedan muchas vacías, muchos huecos están libres, llenos sólo con el vacío que han dejado en ellos los apuntes incomprendidos de quien hasta hace unos mintuos los removía y contemplaba sin llegar a entenderlos. Una mesa, en el centro de la sala, está aún llena de libros, y apuntes, de bolígrafos vertidos y un estuche que parece escupirlos. Un bolso, de pie, vigila la mesa, redonda, con tres sillas a su alrededor, vigila una agenda cerrada, que no deja ver el próximo día marcado entre sus páginas con algún evento importante. Una carpeta de anillas deja al descubierto unos folios de la Universidad de Complutense, que se muestran orgullosos, no sé si por venir de donde vienen o si por llevar consigo el conocimiento de cientos de enfermedades. Las dos chicas que estaban en esa mesa vuelven, dejan el tabaco sobre la mesa y se ponen otra vez a estudiar, concentradas en sacar el ...