Cuarentena XV: una foto de Bremen
Hace un rato I. me ha enviado una imagen que me ha llevado hasta una esquina muy concreta de Bremen. Debe de haber salido a pasear en cuarentena y supongo que se ha acordado de mí. Este año se cumplirán cuatro años desde que no vivo allí y, sin embargo, creo que esa ciudad y la gente que conocí en ella aún juegan un papel muy importante en lo que soy. En esa ciudad me enfrenté por primera vez a la soledad más absoluta, ahí estuve días enteros sin relacionarme con nadie, semanas en las que sólo veía a los alumnos y llegaba al zulito en soledad. Fue un tiempo muy introspectivo. Era también la primera vez que me enfrentaba al mundo laboral real , a una clase con niños alemanes, a las notas, a los exámenes, a las reuniones de padres... Bremen fue como el paso a la edad adulta. Al final del día, especialmente los jueves, que terminaban con la clase de cocina en español a las cinco de la tarde, tomaba el tren que me devolvía a Bremen desde Delmenhorst. Allí tomaba el tranvía para b...