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Mostrando las entradas etiquetadas como citas

Cuarentena XIII: dos citas, Sarejevo y muchas anécdotas

Hace unos días leí en Manual de exilio , de Velibor Čolić, una frase que me persigue desde entonces: Yo no soy un hombre, soy una anécdota. Y supongo que, de un modo u otro, todos estamos hechos de anécdotas. Tal vez lo de Čolić sea una exageración, eso de ser una sola anécdota, pero imagino que no somos, realmente, más que una serie de incontables anécdotas, unas más inasumibles que otras.  En estos días podría ser una anécdota salir a aplaudir todos los días a las ocho de la noche. O convertirse en un mensaje alto y claro. ¿Qué diferencia una anécdota de algo que pasa a ser realmente válido para conformar la vida? Somos anécdotas a las que les acabamos dando valor, al fin y al cabo, ¿no? Como anécdota podría quedar mi viaje a Sarajevo del año pasado si no fuera por todo lo que me acabó significando, si no fuera por la de imágenes que aún tengo y que no paran de venirme a la cabeza. En la misma ciudad podríamos contar como anécdota las veces que Vedran Smajilović, conocido c...

Cuarentena I: Poesía recurrente

No sé exactamente en qué momento de mi vida me topé con un poema de Nazim Hikmet. Creo que estaba en Bremen, en aquel zulo en el que, en estos momentos de encierro, me alegro de no vivir. En realidad, supongo que siempre me alegraré de no volver a vivir en un sitio así, aunque ahora más. El caso es que ese poema me removió por dentro de algún modo.  Escrito por un revolucionario otomano de la primera mitad del siglo XX, el poema representaba con una sencillez que no había visto nunca el dolor proletario, o partisano, un dolor por aquellos que están llevando vidas completamente distintas y que, sin embargo, sentimos como propias. De algún modo  indescifrable me emocionó y busqué poemarios de Hikmet durante algún tiempo en librerías españolas sin éxito alguno.  Prácticamente me había olvidado de Nazim Hikmet y de su poema hasta que, hace unas semanas, volví a un bar en Sevilla que tiene, colgada de la pared del baño, otro poema suyo. De repente, mi cabeza conectó ...

Teatro refinado y popular

Escribía Barthes en Le Monde en 1971 del teatro de Brecht que es "refinado y a la vez popular" y que "es imposible que se dé dentro de una economía privada, en la que no podrían sostenerlo ni el público burgués, que proporciona el dinero, ni el público pequeñoburgués, que constituye el número", por lo que, necesariamente, tiene que ser un teatro financiado por entidades públicas para poder soportar los gastos de un teatro "caro, por el insólito cuidado de la puesta en escena, por la elaboración del vestuario, por la cantidad de los ensayos, por la seguridad profesional de los actores, tan necesaria para su arte". Qué razón tenía Brecht cuando buscaba un teatro rompedor, que despertara al público proletario antes de que el poder de la comunicación de masas se quedara en manos de la burguesía acomodada. Y qué poco lo pensamos ochenta años después, cuando la comunicación lo ocupa todo, y la pequeña burguesía ahora ya ni siquiera existe. Hace falta otra vez u...

Otras ciudades y otras lenguas: una cita

     En Alemania no suelo moverme en autobús. Los viajes así se suelen hacer eternos, y lo que en tren se hace en cinco horas se convierte en más de ocho programadas y, muy probablemente, a causa de los atascos, en alguna más. Sin embargo, he usado el autobús con cierta frecuencia en la última semana para acercarme a ver a amigos y conocidos por regiones bastante más meridionales que la de la ciudad hanseática en la que vivo.      Sumando creo que no han sido más de quince horas en total, aunque bien cierto es que la vuelta la hice en tren desde Göttingen. Esta ciudad, que en mi mente está exclusivamente relacionada con los hermanos Grimm y que en realidad es mucho más que eso, tiene una de las universidades con más renombre de Alemania, encargada de la importancia cultural, turística y científica de este enclave del sur de la Baja Sajonia.      Pero a lo que iba. En Göttingen sólo había estado una vez y de noche, también en un encue...

A propósito de un día y de una cita.

A propósito del día de la Hispanidad, de la Fiesta Nacional española, me pregunto qué sentido tienen las patrias, qué las hace mejores o peores, qué las mantiene. La patria: los paisajes y mi lengua. Escribe Max Frisch comentando unas fichas de vigilancia estatales que se escribieron sobre su persona lo siguiente: -Patria: Zürich Zürich es mi lugar de nacimiento. ( Max Frisch , Ignoranz als Staatsschutz?, pág. 29, Suhrkamp, 2015. Traducción propia. ) Me pregunto si alguien, en algún momento, ha sido capaz de desechar el término "patria" con menor explicación(?), con menos palabras.

Escuchar leer

"Escuchar a alguien que lee en voz alta es muy distinto de leer en silencio. Cuando lees, puedes pararte o saltarte frases: el ritmo eres tú quien lo decide. Cuando lee otro es difícil hacer coincidir tu atención con el ritmo de su lectura: la voz va o demasiado rápida o demasiado lenta"   (Italo Calvino, en  Si una noche de invierno un viajero) , y, sin embargo, no podemos evitar escuchar a quien nos cuenta una historia, a quien nos lee, por el simple hecho de escuchar su voz abrirse entre el silencio de una habitación en semioscuridad, o no podemos evitar leer en voz alta, para ver cómo reacciona, cómo sonríe o cómo, quizá, llora la persona que escucha -si lo hace atentamente;  "pero lo que yo siento es de verdad" - nuestras palabras. Escuchar leer no es tan sencillo, es cierto, es necesaria una capacidad de concentración que en la lectura individual no es necesaria, pero cuando quien lee y quien escucha se conectan, cuando lo único que hay son las palabras de la ...

Poesía, poetas, un poema y el mar.

Vuelvo cada cierto tiempo a la poesía, siempre en busca de algo, a veces de consuelo, otras de ideas, de incertidumbres o certezas. Vuelvo, eso sí, casi siempre a los mismos poetas, sin arriesgarme demasiado a entrar en lo desconocido. Y es que, desde hace un par de años, me enfrento a ella con escepticismo. Son siempre poetas en español. En alemán nunca he conseguido descifrar, al menos no todavía, los secretos de los poemas, no de los que me he propuesto, sólo vagamente a poetas relativamente sencillos. Me hablaron ayer, sin embargo, de poesía, de poetas, de uno en concreto, o mejor, me mostraron ayer poesía ( ...from your lips and your hands. ). Gracias. Con esto, o sea, por este impulso, me he visto hoy en la necesidad de volver a los libros de poesía, los pocos que me quedan en Salamanca y buscar en ellos algo que guiara el estado de ánimo, los sentimientos, los calmara o, quizá, los ordenara. He vuelto, como hago a veces, a La ciudad blanca , al mar de Lisboa y a un mar cualquier...

Diarios y desganas

Hace unos años, en Alemania, en Heidelberg, en verano, me compré una libreta, bien sobria y bien cara, para escribir en ella de todo y más: anotaciones, direcciones, números de teléfono, anécdotas, poemas, etc. Todo lo que me fuera necesario en algún momento, porque sí, por recordar, por un viaje inesperado. Lo que fuera. En un principio pensaba terminarla en un año, como mucho, y ya va camino de cumplir el tercero si nada lo remedia. Está más bien estropeada, no porque yo la haya tratado mal, sino porque ha venido conmigo a todas partes desde que la tengo. Solía -ya no tanto y no sé porqué- llevarla en el bolsillo, en la mochila o donde fuera, por si tenía que anotar algo, pegar algo o guardar algo. Una de esas veces que la llevaba conmigo me cayó encima el mayor chaparrón de mi vida. No exagero. Tardé cinco minutos en llegar de mi casa a la parada del metro, en Bonn. Cogí el metro para dos paradas nada más, pero desde mi casa a la parada se puso a llover como si se acabara el mundo. ...

Las ilusiones

Uno a veces intenta convencerse de cosas, para bien o para mal, las piensa y se las replantea, les da vueltas, como si con una vuelta más, girándola de tal o cuál manera consiguiera que cambiaran, que encajaran como deben encajar en el puzzle que se ha montado sin saber cómo ni cuándo. La ilusión, a veces, hace el resto, pero la ilusión no es realidad. Para nada. La ilusión es la idealización de algo que creemos que es verdad, "espero mi cumpleaños con ilusión". No es tu cumpleaños, sino que creas la ilusión de que lo es, y, cuando llega, la ilusión que tenías se convierte en realidad y nunca es la misma. Podemos escuchar a alguien decir, por ejemplo, que los niños esperan "con ilusión a los reyes magos". Una mierda. No son verdad esos reyes, les hacemos creer a los niños que lo son, pero es mentira, para qué lo hacemos es otra cuestión, pero les creamos una idea, la alimentamos, aunque sepamos la realidad, sin importarnos mentirles, porque la "ilusión" de...

Sobre el Rin y los pueblos

Prometí intentar traducir el texto de Carl Zuckmayer y aquí está el resultado. No soy traductor, y, ya se sabe, no se le pueden/deben pedir peras al olmo. Sobre el Rin, algo más sobre eso. Sobre el Rin. Sobre el gran molino del pueblo. ¡Sobre el lagar de Europa! Tranquilamente ahora póngase delante todos sus antepasados desde el nacimiento de Cristo. Aquí hubo un capitán de batalla romano, un tipo negro, moreno como una aceituna madura, que enseñó latín a una joven rubia. Y tras él llegó a la familia un comerciante de especias judío, un hombre serio, que antes de casarse se volvió cristiano y fundó la tradición católica en casa. Y tras esto se unió un médico griego, o un legionario celta, un lansquenete grisón, un caballero sueco, un soldado de Napoleón, un desertor cosaco, un filonero de la Selva Negra, un joven molinero peregrino de Alsacia, un gordo barquero de Holanda, un magiar, un pandur húngaro, un oficial de Viena, un actor francés, un músico de Bohemia. Todos ellos han vivido,...

Die (noch nicht) Heimkehr

Hacer una maleta no es elegir lo que se mete dentro, sino lo que se deja fuera, no es la ropa que llevamos la que importa, sino la que no podemos llevar, la que queda encima de la cama porque resulta imposible hacer otro hueco (uno más después de los que ya hemos tapado) para esa camisa, para ese pantalón que nos gusta pero que parece innecesario que llevemos, para esa camisa que querríamos ponernos el sábado por la noche pero que será demasiado fresca para el tiempo que, previsiblemente, hará. Y si es difícil hacer una maleta para una semana, más lo es para un año, no por la ropa, que en este caso deja casi de pensarse lo que sí y lo que no, sino por todo lo demás, especialmente los libros, porque pesan, pero, a veces, son necesarios. Miro a la estantería de cuatro huecos que hay en la habitación y no veo lo que busco, no está la poesía a la que se vuelve a cada poco, no González, ni García Montero, ni Benedetti, ni Hierro, nada: un diccionario, una gramática, un libro de ejercicios, ...

Una verdad

"Elija bien. Lo único que nos queda son recuerdos, al menos que sean lindos, ¿no?" El secreto de sus ojos.  

Para reflexión: Literatura y sociedad democrática

Escribe el recientemente fallecido Miguel García Posada en El vicio crítico verdades como puños. Una de ellas es esta: "La gran literatura posee un grado de refinamiento que resulta difícilmente compatible con los usos de las grandes masas incorporadas a los hábitos del consumismo. No cabe esperar de los poderes públicos -de los poderes democráticos, quiero decir- especial atención o interés por la literatura. Los votos se consiguen patrocinando grandes competiciones deportivas. Dista de ser inocente que la literatura pierda puntos en los sucesivos programas de instrucción pública. Servir, lo que se dice servir, en el sentido más pragmático de la palabra, no sirve para gran cosa. Tampoco sirve para dominar con soltura el idioma materno, digan lo que digan algunos (ahí es nada: Góngora en una clase de lengua castellana)." Miguel García Posada  Sirva pragmáticamente  o no lo cierto es que va perdiendo favores la literatura entre el sector político gobernante. Más ahora. No teng...

Cuando en el mundo es al contrario

Alles in der Welt läuft doch auf eine Lumperey hinaus, und ein Kerl, der um anderer willen, ohne daß es seine eigene Leidenschaft ist, sich um Geld, oder Ehre, oder sonst was, abarbeitet, ist immer ein Thor. J.W.Goethe, aus Der Leiden des jungen Werthers Todo en este mundo viene a parar en simple nimiedad y el hombre que por voluntad de otros, sin seguir sus inclinaciones o su propia necesidad, se consume trabajando por el dinero o por los honores, será siempre un loco.  J.W.Goethe, de Las desventuras del joven Werther                         (Trad. de Manuel José González para Cátedra) 

Rebatirla

Cuando uno lee o escucha un poema lo adapta a sí mismo, a sus circunstancias, a su vida, hasta que encaja casi a la perfección. Aunque sea en el pasado. El aire Por abrazar el aire me he llegado hasta aquí. Solo por dar sentido a una carencia y rebatir la soledad.  Ángel Campos  Ahí está todo. Y quizá más.

Coincidencia (?)

Ayer estuve viendo en la2 el documental " La doctrina del Shock ", recomendable para todo aquella persona que no lo haya visto y le interese algo, sólo un poquito, la invasión económica occidental. Y hoy, a contrarreloj, como casi siempre, he empezado con el libro de Edward W. Said Orientalismo . Pues bien, si ayer hablaban de economía tras el 11-S y las implicaciones mundiales que eso conlleva, en el "Prólogo a la nueva edición española", justo al final, Said comenta: Por encima de todo me parece que la simbiosis entre España y el islam nos proporciona un maravilloso modelo alternativo al crudo reduccionismo de lo que se ha dado en llamar el "choque de civilizaciones", una simplificación de la realidad originada en el mundo universitario norteamericano que sirve a los propósitos de dominación de Estados Unidos como superpotencia tras el 11 de septiembre, pero que no transmite la verdad de cómo las civilizaciones y culturas se solapan, confluyen y se nutr...

Machado para el cambio climático

El otoño ha venido. Nadie sabe cuándo (cojones) ha sido.

Las dictaduras democráticas

"Las democracias de ahora se permiten, más allá de sus fronteras, comportarse como si fueran dictaduras. Las democracias de hoy, en realidad, son las nuevas dictacuras, las dictaduras humanitarias y económicas: lo más hipócrita que hay. Vivimos en una época de hipocresía total, antes regía la violencia pura y dura, pero ahora estamos frente a una violencia azucarada, no menos brutal."  Peter Handke en la entrevista que le hace Cecilia Dreymüller para El País. 

De técnico a humano

"Ich möchte nicht da sein, niergends sein. Ich halte nicht von selbstmord. Das ändert ja nicht daran, daß man auf der Welt gewesen ist. Und was ich wünschte, nie gewesen zu sein. Ich habe nichts mehr zu sehen: ihre zwei Hände, die es nirgends mehr gibt, ihre Bewegung, wenn sie das Haar in den Nacken wirft, ihre Zähne, ihre Lippen, ihre Augen, die nichts mehr sehen.Wo soll ich sie suchen?"  Walter Faber en la película  Homo faber ------------------------------------------------------------------------------------------------------ Me gustaría no estar aquí, no estar en ningún sitio. No considero el suicidio. Eso no cambia que uno ha estado en el mundo. Y lo que me gustaría es no haber existido nunca. Ya no tengo nada para mirar: sus manos, que ya no están, su movimiento cuando suelta el pelo a la desnudez, sus dientes, sus ojos que ya no ven. ¿Dónde debería buscarla?

Estas noches, estos días

"A través de vigilias y gramáticas", como escribiera Borges con palabras tan acertadas en un único verso.