Echo de menos el otoño
Soy prácticamente alérgico al verano. Me cuesta salir a la calle, concentrarme, pensar, escribir y leer. Sólo puedo hacer esas cosas de noche, cuando el sol empieza a desaparecer y se levanta un poco de aire que permite estar en el balcón. Soy del sur, pero nos compenetramos mal el verano y yo. El verano pasado fui a desnudarme a la playa y fui a buscar el invierno en Chile. Quise y pude huir del calor. Este he decidido pasarlo sin salir de Extremadura y paso las horas frente al ventilador, tratando de trabajar y adelantar todo lo que llevo atrasado. No está surtiendo efecto, realmente. Por las tardes, echado en la cama, busco imágenes de otros tiempos, de otras estaciones, de cuando los abrigos se hacían necesarios y al calor de la casa se podía leer sin levantar varias veces el culo de la silla, sin sudar, sin estar constantemente sediento. Es agosto y yo me siento incapaz de trabajar. Es agosto y salgo a las calles de este o cualquier pueblo, con las casas encaladas y las parede...